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Un mundo por descubrir y ganas de indagar en él. La aventura comienza con una reunión de tuppersex, donde cobran presencia las risas, y sobretodo, la curiosidad.

La mujer comienza a autosatisafacerse en la Antigua Grecia, donde el género femenino introducía en la vagina un palo de madera en forma de pene,  y como lubricante usaban el aceite.  Después del tiempo transcurrido, sorprende la multitud de juguetes sexuales que existen, y la utilidad que se les da. No sólo hay consoladores y vibradores, sino que también existen toda clase de aceites estimulantes, anillas, bolas chinas, juegos de mesa. . .

Un  juguete sexual como son las bolas chinas, no sólo da placer, sino que a además cumple la función saludable de ejercitar la vagina, de hacer de ella un músculo más fuerte. De esta manera, se previenen las pérdidas de orina, incluso a edades tempranas. Además, los ginecólogos recomiendan las bolas chinas después del parto, para una pronta recuperación.

A una reunión de tuppersex acuden entre 4 y 15 personas, más desviaría la atención de quien la dirige. Como mínimo, debe consumir cada persona 5 euros. El juguete sexual más vendido es un vibrador, capaz de estimular el clítoris y el perineo. Su precio oscila sobre los 50 euros, con lo que se comprueba que la industria del sexo es una de las pocas a las que no ha afectado la crisis.

El principal objetivo de estas reuniones es ayudar a que las mujeres se lancen a hablar más abiertamente de sexo, y que deje por completo de ser un tema tabú. También asesoran a la gente, además de resolver cualquier tipo de duda.

La reunión resulta más divertida si es entre chicas, y más si todas son amigas. Sin duda, una experiencia digna de repetir.

¡Seguimos la aventura entrevistando a los componentes del programa ”Ponte a prueba”, de Europa FM!

La televisión es, más que nunca, un producto. Se comercializa con ella, se intercambian contenidos, se venden y se abren nuevas formas de exponerla al público. Pero justo cuando más oferta podíamos esperar, los programas de televisión y las cadenas se repiten en las distintas plataformas y los distintos canales. Se repiten modelos que funcionan y, si nos fijamos, existen pocas novedades en el mercado.

Aquello que gusta, como es el caso del fútbol, es objeto de pelea por parte de los grupos de comunicación. Así llegamos en la actualidad, tal y como se comentó en la primera charla del periodista Javier Orive, a situaciones como la vivida la pasada temporada, donde La Sexta llegó a emitir hasta tres partidos diarios, copando la mayor parte del tiempo del fin de semana.

Pero lo que puede ser una alegría para los aficionados, no puede derivar sino en pérdidas millonarias para los grupos españoles. Siguiendo con La Sexta, Mediapro tiene un contrato firmado con el Real Madrid desde 2006 hasta 2013 por una cuantía de 1100 millones de euros, es decir, el Real Madrid se embolsa por año más de 150 millones de euros. Todo ello suponiendo que los ingresos continúen siendo como hasta ahora. Pero en el momento en que esto cambie y lo vemos más cerca que nunca con la actual crisis económica y su falta de liquidez, ya sabemos quienes serán los perjudicados.

Al final, si no hay dinero no hay mercado, ni fichajes, ni clubes que quieran jugar. Aunque queda en duda si realmente importa que 22 tíos salgan al campo dispuestos a pelear. Una solución es introducir el fútbol con contenidos de pago, lo cual parece ser una solución momentánea y que ya ha funcionado en otros países europeos, pero que creo difícil en un país como el nuestro, donde hemos vivido acostumbrado a los contenidos gratuitos.

En mi opinión tampoco se trata de pagar o no pagar, sino de la falta de educación en la calidad de los contenidos y en el pago por visión. ¿Por qué habríamos de pagar por algo si no encontramos diferencias cualitativas con lo gratuito? Por continuar el ejemplo en el fútbol, este año han introducido canales como Canal Plus Liga o Gol TV, ambos con una programación exclusivamente de fútbol que incluye los mejores partidos de las ligas internacionales, así como extensos reportajes.

Está claro que, en estos canales, es una gozada ver partidos de la liga inglesa, la holandesa o la francesa, entre otras, con una buena calidad de imagen y con comentaristas nativos que conocen a la perfección las ligas europeas. Pero, para desengañarnos, la mayoría sólo ve al Real Madrid o al FC Barcelona, dos partidos para 15 euros mensuales. Internet es la otra solución, a costa de la calidad y de las interrupciones. Por lo tanto habrá que ver por cuanto tiempo es una solución para compensar el inmenso gasto.

Así que nada, como seguiremos yendo al bar, nos cobrarán el doble por la cerveza y las productoras se asociarán con los hosteleros españoles.

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